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12-Nov-2017
La Colaboración como Herramienta para Fomentar Equipos más Productivos
La formación de equipos de trabajo es una práctica generalizada en el ambiente de negocios y en nuestro entorno, indicó Sylvia Santisteban Vargas, Profesora de CENTRUM Católica.
La Colaboración como Herramienta para Fomentar Equipos más Productivos

Si analizamos con detenimiento estas formaciones, nos daremos cuenta que con mucha frecuencia  éstas no corresponden a lo que en realidad significa un equipo: Una agrupación de individuos que se complementa en sus capacidades; de orden conceptual, técnico e interpersonal, para llevar a cabo sus metas y objetivos en un ambiente de confianza y colaboración y en la cual cada individuo genera sinergias mutuas, de manera que el resultado final tiene un valor agregado.

Lo que observamos a menudo son grupos de individuos que se reúnen y llevan a cabo los objetivos planteados pero que no cumplen con los criterios antes mencionados en la  formación de equipos.

En la práctica nos encontramos ante situaciones laborales en las cuales las personas tienden a actuar con mayor frecuencia de una manera altamente competitiva y no colaboran; con la consecuencia de que fallan finalmente en llevar a cabo la labor de equipo para la cual han sido contratados y el trabajo se desarrolla sí, pero de una manera no productiva y por debajo de la línea de eficiencia.

El trabajo en equipo productivo y eficiente supone la existencia en cada uno de sus miembros de colaboración. Si las empresas y líderes de organización están dispuestos a obtener equipos de trabajo más productivos, lo primero que hay que hacer  es revisar cómo y bajo qué consideraciones se están llevando a cabo los procesos de selección de personal y quiénes están conduciendo estos procesos.

 

El espíritu de colaboración antes que el nivel de competitividad individual debe ser un requisito para  aquellos que postulen a ocupar una posición en la organización. En consecuencia, si dejamos la responsabilidad de identificación de candidatos a trabajadores, especialmente en el área de Recursos Humanos, que no cuentan  con el nivel de experiencia y el  espíritu de colaboración que necesitamos imprimir en la empresa, el resultado final no debe sorprendernos, pues lo que seguiremos contratando es personal competitivo con poca capacidad de colaboración y menor nivel de productividad. Lo que tendremos que hacer en efecto es designar individuos con características evidentes de colaboración para llevar a cabo los procesos de selección y de contratación de personal.

Durante el proceso de selección es más aconsejable en nuestra opinión, efectuar simulaciones de trabajo diario que expongan al candidato(a) a situaciones en las que hay que llevar a cabo actividades de colaboración, transmisión de conocimiento y exposición al conflicto y también asegurarse que la persona que ingresa conozca a todos aquellos con quienes debe estar conectado. Dentro y fuera de su equipo y también fuera de la organización.

El otro aspecto crucial en la generación de equipos productivos es el asegurarse que las evaluaciones de desempeño reflejen que se recompensa  la colaboración. Lo que pasa todavía en la mayoría de nuestras empresas es que se fomenta de un lado el trabajo en equipo y de otro se evalúa el desempeño de manera individual. Que no nos extrañe entonces que el incentivo para colaborar en un equipo sea tan escaso. La alternativa es establecer un proceso de evaluación de desempeño  que permita que los pares en principio puedan discutir su propio desempeño y puedan aprender mutuamente. Los procesos en los cuales solo la cabeza de grupo evalúa a cada miembro del equipo tienden a disminuir el incentivo para actuar de una manera más productiva en el equipo. El asignar solo incentivos por logros a nivel individual también tiende a restar la capacidad de colaboración en el individuo pues no existe conexión con el desempeño de su equipo, y mucho menos, con otros equipos fuera de su área. Si los incentivos se enlazan también al esfuerzo colectivo del equipo, y de los demás equipos en la empresa, el individuo tendrá que mostrar una mayor propensión a colaborar  y esforzarse con otros, pues su recompensa no solo depende de su desempeño individual sino del desempeño de los demás también.

Finalmente, cada persona y cada equipo tienen una dinámica propia y única, pero si tomamos en cuenta todas estas prácticas podemos obtener equipos más productivos y eficientes.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados.

Sylvia Santisteban Vargas Corbacho
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Sylvia Santisteban es Master in Business Administration de la University of the West of England Bristol, Reino Unido  y Licenciada en Economía, Universidad del Pacífico, Perú, con estudios de  Gerencia Estratégica, Gerencia de Recursos Humanos, Gerencia de Cambio y Habilidades en Negociaciones Internacionales en el Institut Commercial de Nancy, Francia y en el Georg-Simon-Ohm Fachhochschule, en Nüremberg,Alemania.

En relación con su experiencia profesional, ha trabajado como Gerente de Desarrollo de Negocios e Inversiones en Austrade (Australian Trade Commission); Director en Marketing y Ventas para las Américas de VA TECH ELIN USA Corporation, con sede en Pittsburgh, EE.UU. Consultor en Marketing en el sector de tecnología ferroviaria en ELIN Ebg Traction GmbH, con sede en Viena, Austria. Localmente, ha sido ejecutiva senior de negocios para la Banca Institucional en el Banco de Crédito del Perú y otras instituciones financieras en Perú.

Actualmente es socio fundador y Gerente General de Sawa, empresa dedicada a la consultoría y capacitación en procesos de cambio y cultura organizacional y Profesora del Área Académica de Estrategia, Liderazgo y Dirección en CENTRUM Católica Graduate Business School.

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