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Columnas de Opinión
12-Abr-2018
Consejo Familiar Como Órgano Clave en el Gobierno de una Familia Empresaria
Cuando se hace referencia al gobierno de las empresas familiares resulta importante entender la función del consejo familiar, indicó Enrique Mendoza, Gerente de Dvalor y alumno de Doctorado en Administración Estratégica de Empresas de CENTRUM Católica.
Consejo Familiar Como Órgano Clave en el Gobierno de una Familia Empresaria

 

Enrique Mendoza, Gerente de Dvalor

 

El gobierno de una empresa debe estar alineado con el concepto del gobierno corporativo que se define como el sistema organizacional que tiene como función principal, a nivel estratégico, dirigir y controlar la gestión de una empresa. En el ámbito empresarial este se define mediante el funcionamiento de dos instancias: la junta general de accionistas y el directorio; en cuyo seno se toman las decisiones más importantes y estratégicas de un negocio. Ambos son órganos societarios, su conformación y funcionamiento están regulados en nuestra Ley General de Sociedades sobre la base de la propiedad de las acciones de una empresa. Sus competencias son netamente empresariales, por ejemplo la junta general de accionistas aprueba anualmente los estados financieros y designa a los integrantes del directorio, por su parte, este último define los objetivos estratégicos y designa a los principales ejecutivos de la empresa. Como se puede apreciar sus decisiones son de carácter técnico y objetivo, no toman en cuenta, ni lo deberían hacer, aspectos de naturaleza relacional o emocional en sus procesos de toma de decisiones.

Como es sabido en el caso de las empresas familiares los problemas de esta naturaleza se presentan con frecuencia: conflictos entre dos hermanos ejecutivos, la selección del futuro líder entre los integrantes de la siguiente generación, la distribución de la propiedad entre los hijos, el comportamiento desleal de alguno de los familiares, entre otros problemas. ¿Qué órgano de gobierno empresarial es el competente para resolver este tipo de problemas?, ¿quizás los accionistas deberían votar, y la mayoría accionaria resolver la problemática? o ¿los directores que representan a los accionistas deben discutir el tema y sustentar su decisión con criterios netamente empresariales? La respuesta cae por su propio peso: ninguno de estos, al menos de manera individual no podrían resolver dichos problemas de manera adecuada, ya que por su propia naturaleza y la razón de ser de su funcionamiento y creación no pueden considerar criterios subjetivos, y en el caso de hacerlo, podrían perjudicar la unidad familiar y/o la competitividad de la empresa. Justamente para estos temas está el tan mencionado, pero poco comprendido, consejo familiar. A diferencia de los órganos de gobierno empresarial (junta general de accionistas y directorio), este órgano tiene funciones de dirección y control pero en el ámbito familiar y se diferencia de aquellos por su naturaleza consensual y representativa de la familia en su conjunto, sin tomar en cuenta la propiedad de la empresa y de los bienes que conforman el patrimonio. El consejo familiar considera en sus procesos de toma de decisiones aspectos subjetivos, relacionales, y emocionales de los integrantes de la familia empresaria, para a partir de dichos elementos resolver el problema de manera justa y objetiva, pero siempre teniendo como fin supremo la unidad familiar, a diferencia de los órganos de gobierno empresarial que tienen como objetivo supremo la rentabilidad superior.

Lo dicho anteriormente de ninguna manera pretende poner por encima la unidad familiar sobre la rentabilidad del negocio, pero si propone resaltar la importancia del equilibrio que debe existir entre ambos objetivos, tanto es así que el consejo familiar de ninguna manera es la última instancia de toma de decisiones, solamente tiene la facultad de aislar un problema familiar (como los mencionados) para luego recomendar y brindar consejos a los órganos de gobierno empresarial.

Por ejemplo, el consejo familiar podría recomendar a un integrante de la tercera generación para ocupar el cargo de gerente general, pero al final el directorio, después del proceso de selección podría nombrar a un ejecutivo externo que no pertenece a la familia por considerar que su perfil se adecua más a los objetivos estratégicos de la empresa. Por supuesto, si la familia no está de acuerdo con esta decisión puede a través de la junta general de accionistas, siempre y cuando sea la mayoría, revocar dicha decisión. Por supuesto puede darse el caso que este último órgano también se muestre de acuerdo con la decisión del directorio, en ese supuesto el ejecutivo externo se quedaría como gerente general de la empresa familiar.

A manera de conclusión se puede afirmar que el rol del consejo familiar en el sistema de gobierno familiar empresarial es uno de carácter preventivo, ya que a través de la creación de un espacio de comunicación, permite a la familia empresaria  alertar o identificar el surgimiento de posibles conflictos o diferencias entre sus integrantes sobre temas que directa o indirectamente podrían afectar la unidad familiar y la competitividad del negocio.

CENTRUM Católica no se hace responsable de las opiniones expresadas en las entrevistas y artículos publicados

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